En la vida de cualquier ser humano, invariablemente y siempre, hay situaciones de crisis, por una infinidad de razones,  adversidades como la pérdida de un ser querido, una enfermedad, accidentes, la separación de una persona, quedarse sin empleo de manera repentina e injusta, la bancarrota, el fracaso de un negocio, etc. todas ellas situaciones van acompañadas de estrés. Lo justo, lo más humano es que ante tales situaciones salgamos adelante y fortalecidos.

           La pandemia que vive el mundo por Covide 19, es una fuente de adversidades, de todo tipo, enfermedad, muerte, pérdidas económicas, fracasos, cualquiera que sea la adversidad es necesario enfrentarlas, superarlas, ya sea en lo personal o en las inherentes a los negocios, ¿Cómo enfrentar esas adversidades? Independientemente de lo que se haga, o se deje de hacer para salir adelante de la mejor manera posible, incluso logrando una situación, en lo personal y en nuestro entorno, de superación,  o sea de lograr ser y estar mejor que antes, se requiere resiliencia.

 ¿Qué es Resiliencia? 

          El significado de resiliencia, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua  (RAE) es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas,  en psicología se añade algo muy importante al concepto de resiliencia: No sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas, sino que también podemos salir fortalecidos de ellas.

          La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento.

         La palabra resiliencia se refiere a la capacidad de sobreponerse a momentos críticos y adaptarse luego de experimentar alguna situación inusual e inesperada. También indica volver a la normalidad.

          La resiliencia es una aptitud que adoptan algunos individuos que se caracterizan por su postura ante la superación de una adversidad y de mucho estrés, con el fin de pensar en un mejor futuro.

Por no ser algo genético todos podemos ser resilientes

          La persona resiliente es asertiva y convierte el dolor en una virtud, se puede lograr ser más fuerte, ser feliz durante la crisis, y más aún después de ella,  no es de ninguna manera descabellada aquella frase de “Dulces son los frutos de la adversidad” de William Shakespeare.

¿Qué se puede hacer para ser una persona resiliente?

1. Creer en nosotros mismos y en nuestras  habilidades.

Se trata de tener una autoestima sana, quererse asi mismos, creer que podemos y  merecemos lograr triunfar, y lograr mejor calidad de vida para nosotros y nuestros seres queridos

2. Contar con un sentido o propósito positivo en la vida, una misión que lograr.

El sentido de la vida es un tema ampliamente tratado en todas las filosofía de las distintas religiones,  se afirma que todos tenemos un propósito en la vida, una misión que alcanzar, pero también psicológicamente se ha trabajado sobre el tema, Victor Frankl lo desarrolla magistralmente,  y va más allá, trate no sólo del sentido de la vida, además analiza el sentido de la muerte y del dolor,  entro otros. Sobre la base de sus descubrimientos Frankl crea una técnica terapéutica para el tratamiento de pacientes neuróticos, llamada Logoterapia, cuya lógica es válida universalmente, no sólo para personas con ese padecimiento.  El terapeuta bajo esa técnica se orienta ayudar al paciente a encontrar en sentido positivo a su vida.  La consigna es tener siempre una visión positiva del futuro.

3. Desarrollar y tener un amplio entorno social

Entorno formado por nuestra familia, nuestros colegas, y sobretodo con nuestros amigos. No sólo recibiremos apoyo sino que además debemos creer que salir adelante y triunfar, es algo que se lo debemos a ellos, de alguna forma u otra es para ellos. Luchar cuando los logros buscados son para uno mismo no tiene la misma fuerza que hacerlo para los demás. 

4. Apertura al Cambio

Lo opuesto, resistencia al cambio, es simplemente aniquilante, desde antes de empezar.  Es evidente que con resistencia al cambio en el mundo no hubiese logrado los grandes inventos y descubrimientos que han permitido la evolución de la humanidad.

5. Buena alimentación, ejercicio y esparcimiento

Es evidente, que si no se cuenta con salud y bienestar físico, es imposible o muy difícil  ser resiliente, y la buena alimentación junto con el ejercicio y realizar aquellas actividades que nos agradan, son necesarias y tienen un efecto positivo en la persona resiliente. 

6. No temer al fracaso 

Sabemos que entre los grandes personajes del pasado y de la actualidad, al fracaso no lo consideran derrota, ni mucho menos algo negativo, todo lo contrario, los fracasos son situaciones positivas, representan aprendizaje, experiencia y un aprendizaje de cómo no hacer las cosas. 

7. Perseverancia 

Dice la  sabiduría popular que “El que persevera alcanza”

8. Preferir crecer a envejecer.

El triunfo no es necesariamente cuestión de edad.  Ni porque se es joven con más tiempo para pruebas y error, ni porque se es viejo y se tiene más experiencia, la resiliencia es para todos,  al igual  que el aprendizaje, los logros y el triunfo.