[vc_row][vc_column][vc_column_text css_animation=”top-to-bottom”]Recientemente nos solicitaron una cotización para rehacer el sitio de una empresa, cuyo mercado son los niños de 5  a 11 años. Lo cual nos enfrentó a la necesidad no solo  de reflexionar acerca de los niños navegando en la Red, sino además investigar acerca del tema.  La experiencia cotidiana, seguramente de la mayoría de nosotros, nos muestra de alguna forma u otra lo que las grandes investigaciones descubren acerca de los pequeños y su experiencia On line. Porque tenemos contacto con niños, todos tenemos un sobrino, un hijo, un amigo, un vecino, etc. de esas edades. Por eso creo que una de las observaciones más relevantes de la investigación realizada por  la asociación chicos.net, en Argentina, Brasil y México, patrocinada  por Disney y Fibertel, nos debe  resultar bastante familiar:[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][gem_quote]“Con mayor capacidad de multitareas, una inteligencia visual más desarrollada, y con un procesamiento más rápido de la información -aunque tal vez menos crítico-, los niños de hoy parecen tener capacidades y características diferentes a las que tuvieron sus padres en la infancia”[/gem_quote][/vc_column][/vc_row][vc_row content_placement=”middle”][vc_column width=”2/3″][vc_column_text css_animation=”top-to-bottom”]La razón u objetivo que predomina para la  realización de la mayoría de las investigaciones, acerca del tema que nos ocupa, como podría suponerse,  es la de ofrecer orientación  a los educadores, principalmente  a los padres,  de cómo proteger a los niños de los riesgos inherentes de navegar en Internet, en particular en la Web.  Para nosotros en mercadotecnia, sin menospreciar lo anterior, nos ocupan otras cuestiones. Nos interesa saber que productos digitales desarrollar que les agraden a los niños, aprender cómo obtener su interés y participación en sitios web creados para ellos, requerimos entender como diseñar comunicación publicitaria trasmitida digitalmente, que logre ser percibida por los distintos segmentos de mercado  de niños, y el de sus padres, y que reciban el mensaje tal y cual fue concebido.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_single_image image=”32279″ img_size=”full” alignment=”center”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text el_class=”list__item”]Los niños de cualquier edad, como todos los seres humanos y en particular como todos los consumidores, deciden por todo aquello que les ofrezca valor máximo. Y sí lo que  la Web ofrece a los niños tiene para ellos enorme valor,  como pocas o ninguna otra tecnología lo ha hecho: “ Ofrece diversión, información, es un complemento a la educación, les sirve como espació de comunicación,  y lo mejor de todo de una manera sencilla, todo al alcance de sus deditos, en casi cualquier lugar, y lo mejor en sus  propios hogares, solos o con sus amigos.  Por lo que la primer premisa que la mercadotecnia exige para lograr satisfacer necesidades y deseos, para poder vender, el Internet la aprueba con creces.

La segunda premisa o exigencia de la mercadotecnia, en este caso digital,  es que la demanda de mercado y  sus dimensiones, sean suficientemente grandes como para alcanzar en un tiempo razonable la rentabilidad requerida. Aquí también todo parece indicar que se pasa la prueba. De acuerdo AMPICI, del total de los usuarios de Internet en  nuestro país, que en 2014 superaba los 54 millones de mexicanos, el 12% tienen entre 6 y 12 años (24% de 13 a 18 años), y  de acuerdo a INEGI en el estudio de población y vivienda de 2010 somos 112,386,538 mexicanos,  por lo que el mercado de ese rango de edad es de 13.5 millones,  aunque solo la mitad aproximadamente navegan en Internet,  todos son  mercado al menos potencial,  ya  que el uso de Internet va a la alza, y seguramente  igual que la población debe haber creció en  los últimos 5 años. Por lo que sí hay suficiente demanda, prueba aprobada.

La propuesta de valor que ofrece el Internet a los niños es más que suficiente, al igual  que la población meta (Target),  ¿Qué falta entonces?,  varias cosas, entre otras:

  • En primer lugar tratar con respeto a los niños, no como a un  “adulto chiquito”, ya que no lo es, sino como a individuos inteligentes, con sus propias características distintivas. De hecho es común, por ejemplo, que los niños conozcan más de navegación en Internet que la mayoría de los adultos.
  • En la creación de productos digitales, conocer durante todo el proceso de su creación la opinión de los niños, sobretodo con el producto terminado antes de su lanzamiento, idealmente si el presupuesto lo permite a través  de focus groups.
  • En la comunicación publicitaria, retornar a lo básico, al diseño de dicha comunicación a través  de la creación de campañas publicitarias. Lo que implica iniciar conociendo todas las variables que se debe conocer, fijar objetivos de comunicación, una estrategia creativa (Lo más difícil) y un plan de medios.

¿Qué a quien le importa los niños en el Internet?  A  cualquiera que tenga tres dedos de frente, no solo por ser los niños lo más maravilloso del mundo, sino porque son un mercado lucrativo, y porque son nuestros consumidores del futuro, o los conquistamos, en la medida de lo posible, desde ahora, o lo hará nuestra competencia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]